UNIFORMES DE RESCATE, UN PASO MÁS

Fue en el año 2010 cuando nació la idea de sumar a la especialidad de rescate en cuerdas, otras disciplinas complementarias para lograr ser una unidad de rescate integral. Fue en sesión de Compañía donde se materializó esta idea, en donde la asamblea en pleno votó a favor de esta iniciativa asumiendo que nuestra ambición debía ser respaldada con trabajo y responsabilidad.

Pasaron unos meses y quisimos medir en qué nivel estaba nuestro personal a la hora de aplicar las técnicas de rescate vehicular, para ello solicitamos a nuestros hermanos de la “Bomba la Florida” que evaluaran un ejercicio que simulaba un accidente vehicular con múltiples víctimas. Amargo fue el darnos cuenta de que nuestro nivel de aplicación, que si bien era básico, estaba lejos de ser el que ambicionábamos. Ahí entendimos que había que redoblar esfuerzos y trabajar muy duro para conseguir nuestras metas.

Pero el dolor no se debió más que un golpe a nuestro amor propio que lejos de desmoronarnos hizo que siguiéramos con más ganas que antes de seguir aprendiendo.

En el 2011 fue la 11ma de Ñuñoa, bomba “Las Perdices” quién con dedicación nos capacitó en rescate en aguas torrentosas, sumando una especialidad más a nuestro haber.

El año 2012 y gracias a una gestión de la Comandancia del CBPA se consiguió que casi la totalidad de nuestros activos pudieron realizar de manera exitosa el curso de rescate vehicular en conjunto con nuestros pares de segunda más algunos bomberos de las otras 4 compañías, curso que fue impartido por instructores de nuestra querida Novena y Séptima del CBÑ

Hoy vestimos nuestras tenidas con orgullo, hoy contamos con uniformes de rescate que cumplen con estándares europeos, hoy damos un paso más en nuestra carrera.

Fuente y Fotografía: Ayudante General Difusión y Comunicaciones Institucionales, Camila Vaz Peña